Gordillo y Mel miran los relojes
Noticias relacionadas
De alguna manera, y después de cuatro derrotas en fila, Rafael Gordillo Vázquez, símbolo verdiblanco por excelencia, ha lanzado una suerte de recadito público y entre líneas a José Mel Pérez. A un entrenador nunca se le cuestiona por declaraciones entre líneas o por ruedas de prensa más o menos afortunadas. A un entrenador, sea quien sea, se le cuestiona por cuatro derrotas en fila. Y más aún, si esas derrotas llegan a través de pequeños desbarajustes de dirección y estrategia: caso de los recientes episodios de Mel.
Del mismo modo, las palabras públicas del máximo símbolo actual de los béticos, sumadas con la baraja de derrotas, ponen a cero los relojes de Gordillo, como juez de carrera, y del mismo Mel: que desde ahora debe saber (y sabe) que se halla en la rampa de salida de su particular etapa contra el reloj. Esas etapas en las que el corredor se enfrenta a solas con sus propias limitaciones y con el recorrido, sin más ayuda que la rueda de la Fortuna. Los relojes de Mel y del juez (¿o fiscal?) Gordillo ya están a cero. El corredor no debe esperar ayuda alguna de equipo o pelotón: no figura en el reglamento de este recorrido. Mel ya viaja contra el reloj.




