La buena imagen del entrenador
Noticias relacionadas
De un tiempo reciente a esta parte Mourinho transmite su cara más amable. ¿Será coincidencia o será un giro muy bien estudiado para mejorar su imagen? Ojalá resulte definitivo que el buen técnico portugués opte por centrarse en el trabajo y no provocar más polvaredas. La realidad es que sus batallitas no le han servido para casi nada productivo, y lo mismo ha reflexionado para comprender que al Madrid le bastará con jugar muy bien al fútbol si quiere ganarlo todo. Nadie le pidió nunca que se pegara con el Barça y con el mundo. La calma chicha de Mourinho es, en todo caso, bastante inquietante. Lo mismo precede a un gran tsunami cuando vuelva el furor de la competición y el míster vea fantasmas por todas partes. Sería la peor noticia.
Y aún siendo bonito el gesto de aportar dinero al Canillas, no será el primer padre que pone 'pasta' para que el equipo de su hijo pueda competir. Para algunos papás, 500 euros es tanto esfuerzo como para el portugués 8.000. Detallazo, sí; excepcional, no tanto. Por ahí no viene la reconversión de Mourinho, ni será subido a los altares del madridismo. Lo que se espera del buen técnico portugués (insistamos en su capacidad) es que dé honor y gloria al escudo del Real Madrid. Y lo conseguirá cuando no vuelva a meter dedos en los ojos, cuando no eche la culpa a la camilla, cuando no acuse a sus jugadores, cuando se olvide de culpar al rival de dar patadas... Cuando, en definitiva, el equipo blanco siga jugando bien, gane títulos y sea el orgullo de la afición.



