Ibaka, en el rastro de Pat Ewing
Noticias relacionadas
El 29 de marzo de 1982, en el New Orleans Superdome, la North Carolina de Dean Smith chocaba con los Hoyas de Georgetown, dirigidos por el temible John Thompson, en una apasionante final de la NCAA. El pívot de Georgetown era de brazos interminables. Era Patrick, Pat Ewing. En los ocho primeros puntos de North Carolina (UNC), el balón no traspasó el aro de Georgetown: fueron cuatro tapones consecutivos de Ewing que los árbitros no validaron, concediendo esos ocho puntos a los Tar Heels de UNC.
Curry Kirkpatrick lo contó así: "Para ganar, los Tar Heels tuvieron que alterar su estrategia ante Pat Ewing, el niño-monstruo de siete pies (2,13) de los Hoyas (), y confiar en que su alero James Worthy machacara el aro antes de que Ewing, un PAC-MAN humano, se los tragara vivos". North Carolina venció por 63-62 gracias a 28 puntos de Worthy y al legendario tiro final de un tal Michael Jordan. Cabe comparar la intimidación que Ewing produjo en los Tar Heels con el pavor que Serge Ibaka desató en una Francia (sin Worthy...) en el segundo cuarto de la final de Kaunas. En diez minutos, Ibaka (2,07 de altura y 2,24 de alcance de brazos) colocó cinco de los diez tapones totales (y válidos) de la Selección española. En Londres, Ibaka puede emerger ante los rivales de España como Ewing se alzó ante North Carolina. Ahora, Serge quiere perfeccionarse con Olajuwon. Más adelante, también podría unirse Mirotic al equipo. Y entonces




