Yo digo Juan Mora

El fracaso del método Odriozola

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Noticias relacionadas

El cierre de la actuación española en los Mundiales de atletismo fue patético: Ruth Beitia, nuestra saltadora de altura, corriendo el relevo, donde también estaba, por cierto, Concha Montaner, la saltadora de longitud. Ambas sustituyeron a dos de las titulares, una que no llegó a viajar y otra que fue baja repentina ya en Corea. Dos bajas a las que hay que sumar la de Casañas, también en Corea, y tres renuncias más anteriores, una vez anunciada la selección. Son seis en total de un colectivo de 48 convocados. Demasiadas. Son el 12,5% del equipo. De un equipo que se supone seleccionado una vez certificado el buen estado y la buena forma de los atletas. Pues a éstos hay que añadir aún los nueve que compitieron, pero como si no.

Cuatro se retiraron, tres fueron descalificados y dos ni siquiera se calificaron al ser eliminados por nulos. Estos nueve, sumados a las seis bajas, elevan al 31,2% el porcentaje del equipo que no existió. Es algo que se da mucho en los equipos que hace Odriozola. Y algo tendrá que ver su particular forma de repartir las becas. Una parte importante las concede por realizar las mínimas A y B que se exigen para ir a los campeonatos, por lo cual éstas se convierten en objetivo prioritario para los atletas sin mayores posibilidades, que son la mayoría. El resultado salta a la vista: una vez conseguida la beca y el viaje, el atleta se relaja. Luego llega el campeonato, y pasa lo que pasa: suspenso general. Es el fracaso del método Odriozola.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados