El verano, ese tiempo tan feliz

Noticias relacionadas
El verano es una época fantástica que resiste hasta los intentos de Georgie Dann por convertir los meses de la canícula en lo más parecido a una celda de Guantánamo. Futbolísticamente, también es un tiempo estupendo. Primero, porque no hay competición y tu equipo, sea el que sea, no pierde, que ya es mucho. Además, como no hay partidos, todos los fichajes, rumores y objetivos pasan por ser jugadorazos que vienen a sumar. Poco importa que nadie les haya visto jugar diez minutos seguidos o que hayan bajado a Segunda con sus equipos. Seguro que el año que viene, serán buenísimos.
Y por si fuera poco, el verano cuenta con un público entregado. Perfectamente capaz de jurar el martes que Alexis es los que necesita el Barça a pensar 24 horas después que realmente los medios de comunicación se habían pasado en elogios con el chileno. Que el bueno era el otro, el nuevo. De hecho, como en los productos de Apple, el bueno siempre es el que está por venir. Y así va pasando el verano. Gracias a la ilusión que generan los fichajes, mediatizados por la escasez económica de los clubs, Georgie Dann se salva, un año más, de la ira de la masa enfurecida.



