Passarella juega con fuego tras el clásico
El golpe. Daniel Passarella, cara a cara, le pidió la renuncia a Julio Grondona en la AFA y estremeció al fútbol argentino. Indignado por el arbitraje de un joven Loustau en el superclásico, el presidente de River salió a jugar con fuego mientras su equipo está en la cornisa de la Promoción. ¿Habrá represalia? "No tengo miedo de que me mande al descenso", dijo el Kaiser.
La caída. Un Boca-River de bajo nivel técnico y absurdos agarrones en el área local, se empezó a definir por el mayor error en la carrera de Juan Pablo Carrizo, quien metió en su propio arco un envío de córner. Y se cerró con Almeyda, expulsado, besándose su camiseta de cara a La Doce y empujado al túnel por dos policías.
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El héroe. En su último derbi, Martín Palermo se despidió con toda la gloria. Le metió el 18° gol a River en su carrera (de cabeza, por supuesto), lloró en el festejo del 2-0 y su increíble película podría haber terminado ahí. "Que se tranquilicen, en el próximo ya no estará Palermo", ironizó un dirigente de Boca que también se cruzó con Passarella.
Las perlitas. Y mientras Maradona va a dirigir ¡en Dubai!, Tévez se quedará sin Copa América y Diego Valeri, exjugador del Almería, tiró un caño a lo Redondo en Manchester, Vélez llegó a la semifinal de la Copa Libertadores tras 17 años. ¿Jugará contra el Barça en el Mundial de Clubes?




