El Zaragoza sólo pende de un hilo

El Zaragoza se va. Aún no se ha ido, pero ya está sin red y suspendido en el vacío por un hilo debilísimo que amenaza con romperse en cualquier momento. Anoche perdió en Anoeta un partido que pudo ganar y ha vuelto a caer otra vez al descenso. Para colmo, el Osasuna también ganó y las cosas están peor que nunca. Hay que ganar al Espanyol y al Levante y rezar para que no haya componendas.
Noticias relacionadas
Al Zaragoza lo devoraron otra vez los nervios y un nuevo error de Doblas, pero el equipo logró sobreponerse en el descanso y tuvo una reacción admirable, tanto que pudo haber ganado perfectamente el partido. Acorraló a la Real durante media hora larga y tuvo la fe del que quiere sobrevivir. Pero el fútbol es, sobre todo, eficacia. Y Uche falló su gol cantado de todos los días y Ander tuvo otro a puerta vacía. Entre medias, el golazo de Gabi hacía cierta justicia y firmaba un empate que hubiera sostenido mejor las esperanzas de permanencia, pero a tres minutos del final, y cuando Aguirre había vuelto a meter a su equipo atrás, llegó el mazazo de Aranburu. El Zaragoza se quedó sin premio a su esfuerzo, roto y golpeado como nunca. Y con un pie en Segunda.
Quedan aún dos partidos, y hay que agarrarse a un clavo ardiendo, peroconviene empezar a prepararse para lo peor. El tercer descenso en nueve años -una catástrofe sin precedente- está más cerca que nunca. El día que había que ganar, el del Osasuna, se perdió por los errores de Doblas y Aguirre. Y todo lo demás era ya una lotería.



