Filipe sólo merece que le aplaudan

Noticias relacionadas
El sábado el Deportivo se juega media permanencia tras su patinazo en Alicante. Lo importante son los puntos, pero los primeros focos estarán sin duda señalando a Filipe Luis. Será su primera visita a Riazor desde su fichaje por el Atlético y la respuesta de la grada siempre es un incógnita. Verdú fue crucificado, Caparrós vive un calvario cada vez que pisa el estadio coruñés, Lafita tampoco lo pasa bien y Sergio, que se quedó en el palco en la visita del Levante, tuvo hasta una pancarta de condena a los infiernos. Sin embargo, Munúa recibe cariño, Xisco fue aplaudido cuando regresó con el Newcastle, Molina igual con el Levante y hace poco, Martín Lasarte recibió una sonora ovación con la Real Sociedad. La grada es y será siempre soberana.
La plantilla del Depor pide unánimemente que Riazor no le pite. Tienen razón, y más bien debería ser recibido con aplausos. Y tendría que ser así por lo hizo en el campo, por el optimismo y compañerismo que dejó en el vestuario y por los 12 millones de euros que dejó en las arcas del club. La economía de Lendoiro lo agradeció, pero en lo deportivo el golpe ha sido más fuerte de lo esperado. Ya no hablo de Rindaroy o Morel, hablo de un equipo que rozaba la Champions cuando sufrió aquella escalofriante lesión y que ahora sufre para seguir en Primera. Hasta que pite Turienzo, Filipe merece los aplausos, pero en cuanto lo haga, deben ser todos para el Depor. Seguro, porque Riazor, de largo, está siendo con su número 12 el mejor jugador de la temporada.



