Xabi toca y Marcelo da el sustito
Noticias relacionadas
En Champions hay una máxima que cumplir: jamás regalar el balón, jamás perder el sitio. Nada peor para el Madrid que llevar el partido a un correcalles, a un desvarío posicional sin orden ni pauta. Aquí aparece la necesidad del trivote, justificado desde el orden imprescindible para sujetar a un Lyon que saltará al campo rápido, ofensivo y jaleado por un estadio abarrotado. Para amortiguar el golpe, nada mejor que un Xabi Alonso protegido como el quaterback de rugby. Hay que limpiarle el camino para que toque, apoye, pida y lance el balón al ritmo que es de ley. ¿Pero, quiénes serán sus escuderos?
Entiendo que renunciar a Marcelo y Di María en un mismo once es un riesgo. Son los motores, arriba y abajo, para propulsar a Cristiano y compañía. Xabi ordena, Lass va a la guerra cuerpo a cuerpo y Marcelo se multiplica en defensa y ataque, aceptando que alguna vez va a quedarse enganchado en el área de Lloris imprudentemente. Di María provoca el mismo revuelo por el otro lado, enganchando el trivote con la delantera, estirando el equipo para sacarlo de la cueva. Mou decide y Mou se la juega. El Madrid necesita orden y cordura, pero también dar un sustito al Lyon.



