El 45 tendrá que esperar
Noticias relacionadas
El Bernabéu se preparaba para asistir a un momento histórico cuando Iniesta adivinó un gran desmarque de Villa. Era jugada de gol pero el asturiano mandó el balón al poste, y en el rechace su remate se marchó fuera. Increíble. Como si el peso de la historia, la sombra de otro siete, y el mismo Bernabéu, quisieran que dejara la gesta para otro estadio, otro momento. Y el de Villa era excepcional porque justo ayer se cumplían seis años desde su debut como internacional. También un nueve de febrero en Almería. Fue ante San Marino y no marcó. Es su día pero no del todo.
Al margen del instante mágico de la noche, Villa sorprendió por su posición en la banda izquierda del ataque. No es la primera vez que lo hace con Del Bosque. Buscó peligrosas diagonales e inquietó como siempre, pero le faltó el gol que los postes se empeñan en negarle. Tendrá que ser en Granada, otro gran lugar para entrar en la historia.




