Arbeloa se impone a Navas
Noticias relacionadas
De un tiempo a esta parte cada vez que el Madrid se asomaba al Pizjuán, Jesús Navas era un azote. Su velocidad, su desborde, y sus centros provocaban un gran destrozo. Hasta que llegó Arbeloa, que desactivó al ligero pero gran jugador sevillista. Arbeloa tiene el gran mérito de haber ganado la condición de titular cuando estaba llamado a ser suplente. Y casi ni eso, porque en verano le buscaron varios recambios. Aunque al final no llegaron, le ha llevado su tiempo entrar en el equipo. Pero una vez logrado se ha convertido en el jugador número once. Es titular. Y, además, de los pocos que ha merecido el elogio de Mourinho, que ha destacado su disciplina, rigor y atrevimiento.
Arbeloa disfruta ahora de su posición con la misma humildad con la que antes sufrió su ostracismo. Otra virtud del campeón del mundo. Hace el mismo ruido en las malas que en las buenas. Lo suyo es trabajar con discreción, lo que no debe resultar fácil con tanto alboroto como acompaña a este equipo, allá dónde va.




