Yo digo Juan Mora

La Selección se ha venido arriba

Juan Mora
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Ya estamos en las semifinales del Mundial de balonmano. La Selección ha llegado hasta ellas con los deberes más que hechos. Con una jornada de antelación. Como los equipos grandes, a los que su superioridad les permite gozar de un descanso que los otros no se pueden permitir. Esto no estaba previsto en el guión. Tal es así que acudimos a este Mundial sin alardes, sin ruidos, con objetivos mínimos como era lograr la clasificación para el preolímpico. Y digo era, en pasado, porque ya no lo es. Ahora, estando en las semifinales y con el preolímpico asegurado, hay que pensar en las medallas. No hay más remedio, porque vamos a jugar por ellas. Con todo merecimiento, además. El juego de la Selección ha ido a más y ha empezado a causar respeto.

El primer tiempo de la Selección ayer contra Islandia rozó la excelencia. E igual que los partidos espantosos no auguran nada bueno -el del último Mundial contra Corea nos acabó arrastrando hasta la decimotercera posición-, cuando se juega de maravilla lo normal es que la cosa acabe bien. Hay mentalización, motivación, ambición, sistema... No es que en los últimos campeonatos no los hubiera, pero esta vez, por las razones que sea, los hay más. Y como eso se nota, es un plus. La defensa se convierte en un calvario para el rival, que sufre continuas faltas, y el ataque se vuelve letal. Entonces ya nada es imposible. Ni siquiera meterse en semifinales a falta de una jornada. Por eso, pensar ahora en medalla no es una quimera, es una realidad.

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