La épica salvó un mal día
Noticias relacionadas
Tenía la pequeña esperanza de que el Madrid no apelara a la épica para remontar. O que no lo hiciera en primera instancia. Creía que antes iban a aparecer los automatismos que convierten a cualquier grupo de jugadores de talento en un equipo. Pero un gol encajado se convierte en la excusa para lanzar la caballería y se olvidan cosas que seguramente se trabajan en Valdebebas. En la primera parte y tras los dos tantos del Villarreal, que tocaba con facilidad, los jugadores hicieron la guerra por su cuenta y la presión en el centro del campo era desordenada. El equipo de Garrido mostró durante 45 minutos que los rivales del Madrid, si se atreven, pueden hacer daño.
Los de Mourinho mejoraron con Khedira en la segunda mitad, pero conseguir el equilibrio es cosa complicada. Marcelo no sabe si debe defender al lateral contrario o acercarse al central suyo porque siempre está en inferioridad; en el centro del campo defienden sólo dos y si uno está despistado (Lass) aparecen huecos. Todo gira alrededor de Cristiano y cuando las cosas se tuercen el portugués reclama a la épica. Así que hay que concluir que ayer se aprendieron pocas cosas (quizá la falta de confianza de Albiol y el problema de que Lass se crea lo que no es) pero al menos sirvió para recordar en lo que son muy buenos.




