Reconocimiento para los éxitos europeos del equipo
Noticias relacionadas
La victoria de Miguel Ángel Gil Marín es el reconocimiento del mundo del fútbol a la labor del Atlético el año pasado siendo en la actualidad el rey de Europa. Ahora tienen que ser los miembros del Consejo los que no tienen que bajar la guardia y están en la obligación de mantenerse en la élite. No se pueden consentir ni permitir eliminaciones tan deprimentes como las de este año de competiciones europeas a manos del Aris de Salónica, que todavía lo están festejando. Hay que tomar las medidas oportunas para no ser vendedores y mantener a Agüero, Forlán, Reyes o De Gea a cualquier precio y sobre todo poner los medios para acabar con el dominio de Madrid y Barcelona.
Gustan estas distinciones, pero nadie debe olvidar a lo que te obligan. El Atlético tiene que pensar en su futuro y Gil Marín, junto al presidente Cerezo se lo están currando, con los proyectos del nuevo estadio de La Peineta, las máquinas comenzarán hoy a derribar la fábrica de la Mahou, y la Ciudad Deportiva de Alcorcón. Se quiere expandir la marca rojiblanca por Asia y se buscan nuevos ingresos publicitarios. Todos los pasos están bien enfocados, pero lo importante se resuelve cada semana sobre el terreno de juego y está claro que la plantilla actual necesita retoques, en especial la llegada de un cerebro que sepa marcar la calidad de los delanteros. Es el momento de dar el paso hacia adelante y olvidarnos para siempre del reino de la mediocridad de la última década. Ahora el Atlético ya puede mirar a la cara a todos los pesos pesados que destacan en el fútbol.




