Voló en Air Europa: premonitorio

Voló en Air Europa: premonitorio

Con Mourinho no puede nadie. Ni la nieve de Nueva York, ni los palos que le llegan desde medio planeta por su personalidad fría como el hielo y dura como el acero. El portugués estuvo horas y horas en el Aeropuerto JFK de la Gran Manzana, nada de irse al hotel en plan divo esperando una llamada para resolver su problema. Se pasó todo el día en la terminal, quemando la batería de su móvil, porque sabía que su deber era estar a tiempo en Madrid para dar ejemplo ante sus jugadores y estar hoy puntual para el entrenamiento post-turrones en Valdebebas.

Los que apostaron por su retraso, perdieron su money. Mou no arriesga, jamás jugaría a la ruleta rusa (que se lo digan a Abramovich) y se le ha metido en la cabeza resarcir al madridismo de esa cornada de cinco trayectorias sufrida en el Camp Nou. El hecho de que volase en Air Europa para cruzar el charco, me parece premonitorio. La Champions es el gran reto que puede entronizar el proyecto de este entrenador genuino que jamás haría la carrera diplomática. Él vive el día a día y sabe que si su Madrid llega lejos en Europa, lo del 29-N quedará en anécdota. La mayoría de la afición cree en él. Ve en Mou al tipo que cambiará el curso de la historia. Ganar la batalla a la nieve de NY es un síntoma alentador...