Sin alardes y con trabas
Noticias relacionadas
Corren tiempos difíciles para las selecciones autonómicas. Salvo los de Euskadi y Cataluña, los amistosos navideños no han sido rentables ni de imagen ni económicamente, de ahí que sobrevivan los combinados que mayor identificación tienen con sus seguidores, con dos mitos al frente de sus interesantes grupos de futbolistas, Iribar y Cruyff. La reivindicación como selecciones oficiales es, en principio, el fondo de la cuestión. Pero al no haber pasos firmes que dar en este sentido, la cita tiene más de recaudatorio para ayudar al fútbol base y de fiesta nacionalista para la grada que otra cosa. La entidad de Venezuela y Honduras dice mucho.
No estoy de acuerdo con la prohibición a los futbolistas del Valencia de acudir a un partido que, por ejemplo, a Bruno y Aduriz les llena. Aunque haya habido lesiones en estos amistosos (Xabi Alonso y Tiko), nunca hay que olvidar que se parte de la voluntad del jugador, que no cobra y pierde vacaciones. No sé los clubes, pero yo prefiero que suelten músculos, que jueguen sin forzar, a que cojan vuelos sin retorno.




