Este título es de Alonso
Al comenzar la temporada, tras el fichaje de Alonso por Ferrari, muchos me preguntaban si conquistaría de nuevo el título con su llegada a Maranello. Yo, obviamente, no podía asegurarlo, pero sí que tenía una cosa muy clara: que estaría luchando por recuperar el número uno hasta el último gran premio del año. No es que quiera ponerme medallas, pero ahí está: el campeón se proclamará el domingo que viene en Abu Dhabi y entre los aspirantes, como líder, está el asturiano. Y es que el binomio que forman el talento con la leyenda no podía ofrecer otro resultado. Hubo quien dudó mediado el campeonato, pero personalmente siempre confié en que serían capaces de recuperar el control de la situación, como así ha sido.
Un día para seguir vivo. Era muy complicado, pese a los precedentes, que Fernando saliera de Brasil como campeón. Había que esperar prácticamente un desastre de todos sus rivales, algo poco probable visto lo visto a lo largo de 2010. Quizá pudiera fallar alguno, pero que lo hicieran todos iba a ser demasiada casualidad. Así que la carrera de Sao Paulo era para seguir vivo en el Mundial, para no perder la comba en la lucha por el título y poder jugárselo todo a una carta en la carrera definitiva. Había más que perder que lo que realmente se podía ganar. Objetivo cumplido...
¿Dónde estaba Massa? El asturiano decía en la víspera del gran premio que no le importaría que ganara su compañero Massa, por aquello de correr en casa y por la ayuda que pudiera prestarle para restar puntos a sus contrincantes. Sin embargo, el brasileño ha vuelto a evidenciar que está a años luz de su jefe de filas, por muchas pataletas que se coja en el ejercicio de intentar asumirlo. Seguro que tendrá una y mil razones para argumentar su pésimo rendimiento, como en cada carrera, pero la realidad es que Alonso no puede contar con él para casi nada. Menos mal que tampoco le hace demasiada falta...
Otro regalito de Red Bull. Habría que mandarle estas navidades a Christian Horner unas botellitas de buen Rioja (para que se deje de tanto Red Bull) en compensación por el regalito que nos ha vuelto a hacer en Brasil. Permitir la victoria de Vettel en detrimento de Webber son siete puntos de margen extra para Alonso, que bienvenidos sean. Lo hacen, claro, porque siguen apostando por el alemán y porque ahora, con todo lo que han rajado sobre las órdenes de equipo, tienen que aguantar el tipo y defender esa igualdad... aunque resulte una bomba de relojería contra sus propios intereses. Ellos sabrán...
Noticias relacionadas
Mejor que antes. Con todo esto, hoy soy mucho más optimista que ayer sobre las opciones de Alonso. Me preocupaba mucho lo que pudiera ocurrir en Interlagos, pero superado el trago, ahora creo que el español es el gran favorito, que este título es suyo. Tiene unos rivales temibles, cierto, pero le veo más solvente, sereno, experimentado y capaz que ellos. Sabrá gestionar mejor la presión y su F10 sigue siendo muy fiable, así que sólo pido que la mala suerte se olvide de él un poquito más...
Prohibido perdérselo. Ya saben. Domingo 14 de noviembre, a las dos de la tarde, todos delante de la tele. Anule sus citas, sus compromisos y céntrese en lo único importante: prohibido perderse una carrera que puede volver a ser histórica para nuestro deporte.




