El mejor ejemplo del derrumbe

Noticias relacionadas
El ejemplo más representativo del empobrecimiento (o más bien, del derrumbe) futbolístico del Zaragoza es Braulio Nóbrega. El canario llegó en el verano de 2008, con el descenso todavía muy fresco, como suplente de Oliveira y Ewerthon, y dos años y medio después se ha convertido en indiscutible ante la escasez de Marco Pérez y Sinama-Pongolle y la lesión de Uche. Por en medio una cesión sin pena ni gloria al Recreativo y un cartel permanente de transferible, que colgó de su cuello hasta el último día del mercado de fichajes. Si para alguien han cambiado las cosas de verdad en el Zaragoza ha sido para Braulio, al que, por otra parte, no cabe responsabilizar ni de su fichaje ni de las escasísimas jerarquía y eficacia de la delantera del Zaragoza.
En su búsqueda permanente por dar con la tecla, Gay lo ha ido probando todo y en esa ruleta le tocó también el turno a Braulio, al que le han bastado dos partidos de Liga y uno de Copa para convertirse en el mejor atacante del equipo hasta el momento. Y eso cabe juzgarlo como mérito de Braulio y, sobre todo, como demérito de un Zaragoza justísimo de calidad.



