Paul era de mar: ¿pulpo o calamar?
Noticias relacionadas
Yo, que no soy de mar, nunca he sabido si Paul era pulpo o calamar. Lo único que tengo claro es que le tomé cariño. Casi tanto como a mi perro. Me da lo mismo que palmara antes o después de la final del Mundial. Si fue antes lo siento por él, que se perdió la juerga de Johannesburgo. Si fue después, lo que hay que hacer es encontrar al pulpo que le suplantó (un pulpo francés que al parecer pronostica a Benzema como Balón de Oro para 2012) y darle un homenaje en O Carballino.
El recuerdo que me queda de Paul (El Cid de los pulpos porque ganó la final después de muerto) es el mismo que me dejó mi primera novia. Más que nada porque me lo pasé pipa con Noemí de Miguel, Carreño, Lama y Pulido el día que comentamos en Cuatro cómo se comió el mejillón de España. También lo que me reí con Xavi y Puyol a cuenta de Paul y de la cara que ponía Del Bosque, el único cuerdo, ante tal desparrame. Dicho todo lo cual, si Paul ha muerto que descanse en paz. Muerto el pulpo se acabó la rabia.




