La Vuelta no se quedará atrás
Noticias relacionadas
El Giro ha presentado un gran recorrido. Durísimo, que es la línea de estos tiempos. Está el Etna, que siempre suena muy bien, y están los Alpes. Allí se puede hacer lo que uno quiera y el Giro no ha hecho ascos a las más duras ascensiones, entre ellas la del Monte Zoncolan. Como el Tour tampoco se ha andado con chiquitas y sube dos veces el Galibier, una de ellas con final de etapa, hay que preguntarse qué vamos a hacer nosotros en la Vuelta. No se presentará esta vez en diciembre, como es costumbre, sino en enero porque el acto será en Alicante y el Palacio de Congresos que lo albergará no estará acabado hasta entonces. Hay que esperar, por tanto, todavía un poco. Pero no se va a quedar atrás. Si el Giro y el Tour van a ser duros, la Vuelta también.
De la Vuelta sabemos que su apuesta es el regreso al País Vasco, pero allí no hay altas montañas donde competir con las otras grandes vueltas. Aunque eso no quita para que salgan etapas interesantes, pues tampoco hay un metro llano. La penúltima etapa acabará en Vitoria y se está buscando el recorrido más quebrado posible para que la victoria quede abierta hasta ese día. La alta montaña de la Vuelta puede estar en el Angliru, pero ahí no va a acabar la cosa, porque en los pueblos de los Ancares han visto a gente andar preguntando cuáles son los puertos más duros de la zona. Se trata de dar una respuesta a lo que han preparado en Italia y Francia, y la cosa no pinta mal. El espectáculo está en las montañas y nosotros también las tenemos.




