¿Y cómo se piensa en Las Palmas?
Noticias relacionadas
Supongamos que usted, querido y emérito lector, está en la plantilla profesional del Real Betis Balompié, líder de la Liga Adelante bajo la dirección de José Mel Pérez. Sea o no de Sevilla, las percepciones que usted recibe del club que le paga (más o menos) son las siguientes: se habla de Juzgados a diario, con una profundidad en asuntos judiciales que en poco envidia al Caso Malaya. Se plantean penas de cárcel y destierro civil para el anterior (¿anterior...?) propietario, penas como apenas se conciben para traficantes endurecidos y etarras convictos. En la ciudad, además, existe otro club, en categoría superior, pero el fragor informativo y el ruido de sables que genera el Betis oscurece bastante todo lo que hace ese otro club, incluso en esa categoría superior. Recuerden: vamos suponiendo que usted es un futbolista profesional del Real Betis Balompié...
A demás, usted suele entrenarse. Y obedecer a Mel, claro. ¿Tiene usted presidente, propietario, patrón? Bueno, es otra historia. Usted vino o pudo venir con un presidente, propietario o patrón de quien o quienes ahora apenas quedan pistas personales o legales. Hay un desfile de personajes que entran y salen como por escotillón, mientras en los entrenamientos... se masca la tensión. Tensión sorda, explosiva, como la que cuentan de la Rusia prerrevolucionaria, entre 1915 y 1917. O de Casas Viejas. Pequeños incidentes, rumores de tormenta. ¿Cobrar? Ya se verá. Por cierto, y además de todo, usted juega mañana en Las Palmas. ¿Cómo se hace...?




