Yo digo Raúl Romojaro

Lorenzo se equivocó dos veces en Japón

Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Me encanta Jorge Lorenzo y me hace feliz que vaya a ser campeón del mundo de MotoGP antes de que acabe este mes de octubre. Me parece que ha hecho una temporada magnífica y me ha gustado mucho cómo se ha planteado ese tránsito, complejo, hasta su primer título en la categoría reina. Estaba entusiasmado con su actitud y su inteligencia... hasta ayer en Motegi. Volvió a hacer un carrerón, sobre todo considerando que su moto era inferior, pero en mi opinión cometió dos fallos que le deben llevar a la reflexión. Y digo esto sin alharacas ni tremendismos, porque tan sólo se dejó llevar por la pasión y además sus excesos no tuvieron consecuencias, pero creo que es importante recapacitar sobre lo ocurrido y tomar nota de la lección.

Noticias relacionadas

En primer lugar, para mí se equivocó entrando al trapo que le tendió Rossi. Sí, ya me sé todo eso de la sangre caliente, la adrenalina, el hambre de victoria y lo que nos quieran contar. Pero en esa carrera lo tenía todo por perder y muy poco que ganar. Doblegar a Rossi (no nos olvidemos de quién estamos hablando), con una moto menos rápida y con la presión de estar jugándose un título mundial era poco menos que imposible. Al menos, sin correr más riesgos de los asumibles para quien tiene un objetivo bien distinto y mucho más ambicioso. Era una pelea perdida de antemano, Valentino no le hubiera dejado pasar de ningún modo y las consecuencias de tanto atrevimiento pudieron ser terribles (caerse a 200 por hora nunca es una tontería). Puedo entender todo esto porque Jorge es joven y valiente, así que subido en la moto son cosas que llegan a ocurrir... pero que hay que evitar.

Menos aún me convence su segundo fallo del día: asumir el papel de víctima ante un animal de carreras como el italiano. Jorge estuvo perfecto en sus declaraciones en la tele nada más bajarse de la moto, pero (curiosamente) dio un traspiés en la rueda de prensa posterior, se supone que ya más en frío. La batalla entre ambos fue dura pero limpia, en los límites del enfrentamiento entre dos fuera de serie como ellos. Y el que pierde debe aceptarlo con deportividad... y esperar a la próxima. De nada sirve quejarse, meter en la polémica a los jefes de Yamaha y sentirse damnificado cuando no lo es. Vamos, darle argumentos al enemigo para sentirse más fuerte y poderoso. La solución para Jorge es sencilla: sentenciar el título y, a partir de ahí, demostrar cómo gana carreras todo un campeón del mundo. Vamos, que tú puedes...

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados