Yo digo Juanma Trueba

Lo perfecto levanta sospechas

Actualizado a

Noticias relacionadas

Kaká tiene un problema y es grave: parece perfecto. No sólo es guapo, rico y futbolista (¿quién quiere ser algo más?) sino que además ha nacido en Brasil, nacionalidad que nos sugiere una juventud gozosa de playas y atardeceres. Añadamos a esos dones una vida ordenada, una esposa atractiva y una infrecuente exhibición de sus creencias religiosas. La reacción ante tanta virtud no es la admiración, como podría pensarse, sino la sospecha. Así somos. Sentimos la necesidad de poner en duda los paisajes ideales. Supongo que nos inquietan. Por eso nos alivia pensar que las rubias son tontas, los científicos aburridos o los futbolistas iletrados, como si tuviera que existir una justicia divina que compensara tantos encantos.

La situación se comprende mejor si imaginamos el extremo opuesto. Si Kaká fuera un mujeriego al estilo de George Clooney es muy fácil que nos hubiéramos hecho guiños con su pubalgia. Si fuera un habitual de las discotecas madrileñas criticaríamos su profesionalidad, pero nunca su talento. Diríamos que los genios son así y es hasta posible que nos resignáramos a sus intermitencias. Estoy por afirmar que de alguien parecido, tan receptivo a las tentaciones inmediatas, jamás hubiéramos pensado que se reserva para el Mundial. La conclusión es que si Kaká fuera un crápula le perdonaríamos más porque le entenderíamos mejor. La enseñanza es que lo que nos parece bueno a veces lo es. Aunque parezca mentira.

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados