León hace frente al bipolarismo
Noticias relacionadas
El Ademar León rozó ayer la proeza. A punto estuvo de ganarle al Barcelona la Copa del Rey. La cuestión no es baladí. En el balonmano hay dos equipos que lo ganan todo, el Barcelona y el Ciudad Real. Casi a partes iguales. Los demás están para que el Barcelona y el Ciudad Real se repartan los títulos. Lo normal es que estos equipos lleguen siempre a las finales -Copa del Rey, Copa Asobal, Supercopa, incluso Champions-, y si uno cae eliminado por el camino, el Ademar, el Reyno Navarra o el Valladolid son los teloneros de turno. Alguna vez, muy rara, ganan; lo normal es que pierdan. Como ayer el Ademar. Una pena, porque cerca estuvo de ganar, y el Barcelona encontró su salvación en la prórroga. Mas no se repitió la sorpresa de 2008.
Ganar al Barcelona o al Ciudad Real es misión prácticamente imposible. Fichan a los mejores del mundo y de España; el resto de equipos, a los que pueden. Si a éstos les sale un jugador bueno, viene uno de los grandes y se lo lleva. El Ademar ha tenido casos recientes: Juanín, los Entrerríos, Garabaya, Hombrados, Iker Romero, Aguinagalde, Sarmiento... El Ademar merecería mejor suerte tras ser el único equipo que ha logrado meterse en las últimas cuatro finales no copadas por los dos grandes. León también se merecería más con el Ademar luchando contra los gigantes del balonmano, el Baloncesto León por ascender a la ACB y la Cultural por no bajar a Tercera. Lucha en todos los frentes pero le falta un Suero de Quiñones. O que no se lo quiten.




