Es hora de cerrar la herida
Noticias relacionadas
Se podría decir que el último triunfo ante el Deportivo es un torniquete que ha parado la sangría del Villarreal, bueno para frenar los borbotones de goles que asemejaban sangre manando sin freno. Y es que los tantos en contra son como la sangre, por más que no quieras alarman y asustan al más pintado. Lo mismo con los revolcones del balón; perder por perder, la verdad es lo mismo hacerlo por uno que por catorce; al final pierdes los mismos puntos. Pero, aunque no quieras, cuando es de goleada no es lo mismo.
Por ello era tan importante parar esa hemorragia y hacerlo como fuera. Se hizo y se cumplió por la salud del paciente, pero ni mucho menos resultó definitivo. Se necesita suturar la herida y que deje de sangrar de una vez. Algo que debe comenzar este domingo. Ganar al Espanyol y no recibir goles sería el primer paso para conseguirlo. De volver a abrirse la herida con un tropiezo en Cornellà-El Prat se convertiría otra vez en un mal síntoma. Una vez estabilizado el herido, para este Submarino la cosa debe seguir en una evolución sostenida y constante. Y no volver a recaer otra vez para cerrar de una vez por todas una herida que toca olvidar para estar en Europa.




