Villarato, cagómetro y ahora.... ¡rajómetro!
Quien más y quien menos, está familiarizado con la palabra villarato, que se usa para denunciar el abuso de poder de Villar (sobre todo en las ayudas arbitrales al Barça) y con otra palabra, cagómetro, que viene a ser un aparato imaginario para medir en caga-herzios la inflamación intestinal de los culés a medida que el Madrid se aproxima en la tabla o mejora su rendimiento.
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Pues bien, vamos a tener que incluir en la lista una tercera palabra: rajómetro. Y no tiene nada que ver con Rajoy, no, sino con la sensación que da al oír hablar en la prensa de los rivales del Barça en los días previos a sus enfrentamientos: que si va a ser imposible, que lo tienen muy difícil, que esa no es su guerra... Por contra, cuando van a jugar contra el Madrid, ¡qué cambio experimentan en su disposición! Vamos a ir a por ellos, se puede dar la sorpresa, etc. y preparan a su afición para hacer un recibimiento más que hostil y que en más de una ocasión ha rozado la tragedia (mecheros, botellas, navajas, cochinillo...). A estos equipos ha llegado el momento de aplicarles el rajómetro y seguro que lo revientan, pues antes de jugar ya se han rajado.
El premio es para Portugal, que, llegado el duelo ante el Bar-ça, manda a tres de sus jugadores más punteros que provoquen la 5ª amarilla para no jugar y sí hacerlo contra el siguiente rival, que, según el técnico, es más asequible. ¡O sea, que renuncia a seis puntos posibles en dos partidos y va a luchar sólo por tres! Eso desvirtúa la competición, las apuestas y la deportividad. ¡Basta de tramposos y de rajados!



