Añoranza del Torneo de Navidad y ganas de clásico

Añoranza del Torneo de Navidad y ganas de clásico

El glorioso Torneo de Navidad pasó a mejor vida y me duele más de lo razonable que ya no tenga marcha atrás. Aquellas emotivas vísperas de Nochebuena y esas finales épicas disputadas el 25 de diciembre, con Arvydas Sabonis destrozando el tablero del viejo pabellón, no volverán jamás. Ni los comentarios certeros y didácticos del añorado Héctor Quiroga. Ni los "Hala Madrid, Hala Madrid" del megáfono de El Tiri. Ni el esfuerzo de los hermanos Casabella para que a los periodistas novatos no nos faltase de ná...

Pero acepto la evolución de los tiempos y reconozco que la ACB, tan sosaina en otras cuestiones, acertó al meter jornadas de Liga con partidos ilustres en pleno menú navideño. Aprovechando que los ases del fútbol están rellenando estos días sus botas de mazapanes y turrón blando, el basket aprovecha el hueco para levantar su voz y erigirse en un plato importante de la programación. Y qué mejor manera de reivindicarse que con todo un Real Madrid-Barça. Con el liderato en juego. Con Ettore Messina necesitado de un golpe en la mesa tras las indigestiones producidas por las derrotas ante el Asseco Prokom polaco en la Euroliga, o el Xacobeo Blu:sens y el Baskonia en la propia Liga ACB. Hoy se llenará el Palacio Vistalegre. Ganar o ganar. Es una noche para los grandes. Y Felipe Reyes lo es. Capitán, no me falles...