El bicampeón español se merece ganar este Dakar
Noticias relacionadas
Si no fuera porque en el deporte no existen garantías para nadie, me jugaría la paga de Navidad a que Carlos Sainz ganará el próximo Dakar. Lo haría con convencimiento y con un argumento tan simple como contundente: se lo merece más que nadie. Lo creo así porque es el piloto de coches más rápido de la prueba, el más profesional, el más preparado, incluso diría que el que más ganas tiene de conseguirlo Y que conste que todo esto no quiere decir que los demás sean mancos, pero pienso que el madrileño está un peldaño por encima de sus rivales. Pero como ya sabemos que el tópico de que en las carreras cualquier cosa puede ocurrir es tan cierto como que amanece cada mañana, pues debemos seguir siendo prudentes.
Sin embargo, objetivamente no existen razones para dejar de pensar que el próximo sí debe ser el Dakar de Sainz. Aunque en Volkswagen hablan de BMW como rivales, me extrañaría mucho que no repitieran el triunfo de 2009 aunque confío en que con diferente protagonista. En pilotaje es incuestionable que nadie puede plantar cara al español; su coche es una apuesta ganadora; ya tiene experiencia y un copiloto que debe ayudarle a reforzarla; y hasta se mueve como pez en el agua en una prueba de este estilo. ¿Qué falta entonces? Pues ya digo que nada. Sólo es cuestión de que el destino, esa incertidumbre permanente a la que todos miramos de frente, permita que ocurra lo que debería ocurrir.




