La tentación es mucha
Comida de Navidad del equipo Ferrari ayer en Maranello. Discurso del presidente Montezemolo, con palabras de gratitud para Massa, Fisichella, Badoer, Gené, Raikkonen... Incluso para un pasado que se llama Todt y un futuro con el nombre de Alonso. Sin embargo, ni una referencia a su gran campeón, Michael Schumacher. ¿Casualidad? Parece poco probable. La cosa más bien apunta a que en la Scuderia ya saben que el alemán se pasa al enemigo y la noticia no ha caído nada bien. Sinceramente, el regreso de El Kaiser me parecía poco probable, pero cada día que pasa la posibilidad me resulta más real. Y es que, bien pensado, la tentación es mucha para Schumi: correr con Mercedes, en un equipo ganador y, sobre todo, de nuevo junto a Ross Brawn, su aliado en los grandes éxitos.




