Perfecto, tres balas por disparar

Perfecto, tres balas por disparar

De momento, la estrategia de Albert Costa (y Francis Roig, su mano derecha, porque esto de la capitanía es más un G-2 que un G-1) rueda perfecta. Partido rápido de Rafa Nadal para recargar pilas, hincharse de confianza y meter miedo de cara a un hipotético cuarto punto que podría ser decisivo entre los dos números uno. Partido largo de David Ferrer ante el machacón y desconcertante Stepanek, que después de más de cuatro horas deslizándose sobre tierra se acordará hoy de la tortura que supone intentar doblegar a Ferru en su terreno. La invencible pareja checa llega tostadita al partido del dobles, que pasa a no ser decisivo porque todavía quedarían dos balas en la recámara.

Perfecto, pues, porque Feliciano y Verdasco saldrán hoy frescos. Desde que Emilio Sánchez Vicario (gran herencia le ha dejado a Albert, por cierto) apostara por ellos en Bielorrusia, se han consolidado como el dobles de España y, salvo lesiones, siempre han sido los encargados de salir el sábado. Este año, han formado pareja en once torneos, una cifra considerable. Y aunque los resultados no han sido brillantes, sólo el hecho de prestarse a disputarlos es de agradecer porque el madrileño ha estado volcado en los individuales, en la mejor temporada de su vida. La cuarta Ensaladera está hoy en manos de los zurdos. Dos zurdos que sacaron casta en Mar del Plata.