Los Juegos, cuestión de Estado
Noticias relacionadas
La suerte no está echada, pero casi. Ruiz-Gallardón, Lissavetzky, Blanco y Coghen son la cabeza visible de Madrid 16 y ya están en Copenhague. Junto a Cobo, Arimany, Albert Soler y Víctor Sánchez son las únicas ocho personas de la delegación española que se pueden alojar en el hotel Marriot. El detalle no es baladí. El Marriot es donde estarán recluidos los 106 miembros del COI que el viernes decidirán la ciudad organizadora de los Juegos de 2016. Un hotel blindado por motivos de seguridad al que difícilmente podrán acceder las personas que no pertenezcan a la familia olímpica. Todo se va a cocer en el interior de este hotel y sólo quienes tengan una habitación en él podrán tener contacto con quienes el viernes decidirán la suerte.
Por eso la alineación titular de Madrid 16 ya ha tomado posiciones para ir recibiendo a los miembros del COI. Es la última oportunidad para ganarse su confianza. Mañana llegarán también los Reyes y Zapatero. Aunque no se alojarán en el Marriot, allí tienen una suite reservada para recibir discretamente a diversos miembros del COI e intentar convencerles de que Madrid es la mejor opción. Es lo que hizo Blair en la última elección y a Londres le fue de maravilla. Tanto es así que todas las candidaturas van a echar el resto al máximo nivel: Chicago con Obama, Río con Lula y Tokio con su primer ministro Hatoyama. A la vista está que la organización de unos Juegos ha traspasado la cuestión deportiva. Hay tanto en juego que ya es una cuestión de Estado.




