La afición de noches mágicas
Noticias relacionadas
Es la primera final de esta temporada. Esta noche el Calderón tiene que ser el de las grandes ocasiones, arropar a su gente para que saquen su mejor fútbol y ganen al Almería. No voy a entrar en las guerras de los foros, pero la realidad es que la plantilla necesita el apoyo de su gente. Evitar que el balón les queme en los pies y también es cierto que tanto el Kun como Forlán, sus estrellas consagradas, tienen que tirar del equipo. La comunión se produce cuando sobre el césped existe entrega y diversión. Si la gente tiene que soportar el tostonazo de la noche del APOEL, que nadie se extrañe de los pitidos. Los aficionados son fáciles de engatusar y si adornas el esfuerzo con goles las cañas se convierten en fiesta.
Pese a motivaciones y conjuras, la procesión va por dentro y el principal fantasma que se quiere alejar es el del pesimismo y un conjunto perdedor. El Atlético ya ha cumplido con su ciclo habitual de absurdos de todas las temporadas. Es el momento de dar la cara comenzando por Abel y su gente. Luego será el momento de los análisis y pedir explicaciones, pero el rojiblanco tiene que ser el color para apoyar a un bloque que anda a la búsqueda de una personalidad que todavía no han encontrado.




