Yo digo Manuel Rosety

Este no es el camino adecuado

Manuel Rosety
Redacción de AS
Actualizado a

Noticias relacionadas

Tras un ascenso y una permanencia debía reinar la alegría y la tranquilidad, pero no puede ser. Ahora que las cosas estaban enderezadas llega un problema que provoca una absurda división interna. La bola de fuego empezó a rodar y parece que no hay intención de ponerle un freno. Emilio de Dios llegó con brío al cargo, en una situación complicada, en la que había que aplicar la imaginación para sustituir la falta de dinero. El binomio formado con Preciado resultó casi perfecto, con la disponibilidad de un reducido potencial económico para luchar con la competencia. Los dos primeros años fueron felices, con reparto de elogios desde todas las perspectivas, lo que reforzó el poder del director deportivo, a quien se le atribuían todos los aciertos.

Sin embargo, la felicidad se rompió cuando Emilio de Dios no quiso escuchar los consejos de los dirigentes, sobre todo los del presidente. Hace un año, Vega-Arango mostró a los técnicos su preocupación por la constitución de la defensa. No tuvo respuesta. Ni en agosto, ni en enero. Al final, 79 goles que convirtieron en milagrosa la permanencia. Ahora, la petición de una lista de nombres para reforzar la plantilla no llegó. A cambio, el fuerte carácter del director deportivo destila frases, algunas irrespetuosas y despectivas, contra los que mandan, a quienes ya dejó de sorprenderles esta actitud. Este no es el camino adecuado, pero, dadas las circunstancias, la única forma de que se mantenga la tranquilidad es que el balón entre en los partidos del primer equipo.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados