El Gran Poder del ascenso
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Con un monovolumen y cinco escoltas de guardia, en los carteles de la sevillana Plaza de San Lorenzo habían puesto un nombre que nadie deja de leer, Manuel Ruiz de Lopera, Real Betis Balompié, en la ofrenda floral, un año más, a Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. "Está fenomenal, tiene mejor cara que nunca", señala sobre el propio Lopera algún bético, viejo zorro y zurdo, que se ha cruzado con él hace nada y menos. Pues, con su mejor cara, y en plena ofrenda floral, el hombre que manda en el Real Betis Balompié desde hace ya 17 años y 58 días, demostró que, en efecto, se encuentra al menos en la misma forma que en 1992. O sea: las numerosas visitas que se dieron cita en la Clínica de Nuestra Señora de Fátima tendrán que esperar nuevos turnos.
Es cierto: sin duda, se trata del mismo Lopera de 1992, que proclama: "La plantilla se encuentra cerrada al 90%" (¿Y Emaná?). "El 'míster' se encuentra fenomenal, cómo va a estar". Pues cómo va a estar: fenomenal. Y así, sucesivamente. Para completar el viaje de ida y vuelta desde el 92, diremos que en ese célebre 92, hace 17 años y 58 días, el Betis se encontraba tan en Segunda como ahora. Entonces, Lopera necesitó dos campañas para ascender al Betis, hasta aquel helado domingo de mayo del 94, en Burgos. Ahora, pasadas las cabañuelas de agosto de 2009, en la Plaza de San Lorenzo, y ante Aquel que todo lo puede, tal como Lopera y otros sostienen a machamartillo, a Manuel Ruiz de Lopera sólo le puede asistir un Gran Poder: el ascenso del Betis.




