Nadie nos sacará los colores
Noticias relacionadas
Caen sobre nuestro deporte las vergüenzas del ciclismo con el positivo de Astarloza. Pero esta vez nadie nos podrá sacar los colores. Ha sido el propio laboratorio del Consejo Superior de Deportes, en Madrid, quien detectó el positivo en un control sorpresa antes del Tour. Si el resultado se ha sabido después se debe a que el procedimiento de detección de la EPO resulta lento y laborioso. Lo importante es que el laboratorio de Madrid ya encuentra la EPO CERA; si antes no lo hacía era porque no tenía los códigos para detectarla. Lissavetzky y su director Albert Soler han cumplido su promesa de que el laboratorio estaría a la vanguardia de la lucha contra el dopaje. Esta sí que es una medalla que eleva el prestigio de nuestro deporte.
Al mismo tiempo nos llega una noticia amarga. El TAS ordena a la Vuelta que inscriba al Fuji, anterior Saunier Duval, equipo que arrastra los escándalos de Mayo, Piepoli, Riccó, Serrano y Lobato. La Vuelta había decidido excluir al Fuji de la carrera, como en su día hizo el Tour con el Astaná, porque en estos tiempos donde no cabe andarse con medias tintas se alineó con la tolerancia cero. Da igual que el equipo haya cambiado de nombre. La gente del ciclismo sabe lo que se cocina en la trastienda y no se puede hacer la vista gorda ante tal sucesión de escándalos. La Vuelta tendrá que admitir al Fuji y afrontar los 50.000 euros que costará su estancia, pero pagarle los 60.000 por participar será cuestión aparte. Y si no, que no venga. Así de fácil.




