El galo sigue mandando mensajes
Noticias relacionadas
Ribéry sigue sufriendo el síndrome de la lesión fácil. Como reza uno de los tópicos del fútbol, 'no está teniendo suerte con las lesiones', o está siendo muy benévola con sus intereses, que día tras día no son otros que fichar por el Madrid. Claro que los alemanes no bajan la guardia y le han dicho 'no' al conjunto blanco, un 'no' grande y con muchos ceros, los que hay en ochenta millones de euros. Como el propio Florentino ha reconocido, los fichajes de Cristiano Ronaldo y Kaká fueron estratégicos. Costaron entre los dos más de ciento cincuenta millones y esa es la referencia que parece manejar el Bayern. Si Cristiano son 94 y Kaká 67, entonces Ribéry vale 80. No le quieren vender salvo por una cifra que el presidente del Valencia, Manuel Llorente, llamaría "escandalosamente escandalosa", que podría ser el título de la canción del verano. Canción, no sé, pero tostoncete va camino. Valdano dijo hace unos días que la cifra que pedía el cuadro bávaro descartaba el fichaje, los alemanes no se fían y el jugador sigue con su pulso. Una lesión aquí, una declaración allá y la mente puesta en su debut blanco.
El suyo no es un fichaje estratégico así que parece claro que el Madrid no va a desembolsar semejante cantidad. Aún cuando es un buen futbolista, exactamente el mejor que tiene el club que preside honorariamente el mítico Franz Beckenbauer. Hasta ahora todos los fichajes que el Madrid ha intentado han llegado tras negociaciones cortas y al pie. La de Ribéry ni ha empezado porque los alemanes no quieren y es la voluntad del internacional francés lo que mantiene viva la llama de una contratación que parece imposible. Menos para este Real Madrid.




