El español acabará con la leyenda
Noticias relacionadas
No voy a engañar nadie. Sólo me he subido en una ocasión a una moto. Fui de paquete en una subida al Naranco y la experiencia me encantó. Admiro los deportes de motor por la adrenalina que transmiten y debo reconocer que tengo debilidad por dos personas: Fernando Alonso, al que conocí con catorce años, y Jorge Lorenzo. Me han impresionado sus ojos con hambre de hacer cosas importantes, acompañados por una cabeza bien amueblada. No me voy a perder la cita de Mugello y contaré un confidencial. Voy a apostar que le quitará a Rossi del pedestal y se acabará la leyenda de intocable en su casa. Pese a respetar al jefe de su equipo tiene la osadía que le da su juventud y quiere llegar por la vía más rápida a hacer historia. Será una carrera apasionante en la que Jorge sacará provecho de sus condiciones espectaculares que le tienen que llevar a ser un mito de las dos ruedas.
Me encantan campeones como Lorenzo, que saben manejar todo el mundo que le rodea de la mejor manera posible. Nunca pone malas caras, a las gradas les da el espectáculo que le piden y luego en la soledad de su casa analiza los errores o aciertos y sabe priorizar cada una de las facetas de su vida interior. Me aseguró que uno de sus principales amigos son los libros y no me extraña. Leer la columna que tiene semanalmente en estas páginas, es un compendio de imaginación y de una estructura lógica y coherente con las ideas. Su cómic es un prodigio de gracia y chispa y al final uno comprende que los resultados sean positivos en los circuitos. Hasta en los días malos nunca busca excusas. Lo que me parecía imposible va a ser una realidad. Estaré con Lorenzo el día que sea el rey de la categoría de MotoGP y lo mejor es que tenemos una estrella para mucho tiempo.




