La vuelta del Florentino Redentor

La vuelta del Florentino Redentor

En el fútbol, como en la vida, no hay garantías. Como descubrió Florentino Pérez, uno puede juntar a los cuatro mejores jugadores del mundo en un equipo y no ganar nada. Sería saludable, entonces, para él y para todo el madridismo que las expectativas que despierta su futura presidencia se coloquen a una altura realista y razonable, especialmente teniendo en cuenta el equipazo que tiene el Barcelona. Lo primero que sí podemos esperar es que la imagen del Madrid vuelva a estar donde debe de estar. Un presidente auténticamente presidencial, en vez de un pavo real, le dará automáticamente al club un aura consecuente con su historia. Después, de lo que podemos estar seguros es que, como negocio, el Madrid estará en las mejores manos posibles. Florentino le exprimirá al club todas las posibilidades habidas y por haber.

Y eso incidirá en la calidad de los jugadores que el club sea capaz de atraer. Vendrán figuras, eso ya lo sabemos. El equipo perderá la vulgaridad que lo ha definido durante demasiadas temporadas. Se recuperará la clase y la ilusión. Ahora, ¿conquistarán trofeos? ¿Quién sabe? Todo es posible en el fútbol. Incluso que se produzca un milagro y que de aquí a un año el Real Madrid esté a punto de ganarlo todo. Pero eso no está en manos de el Florentino Redentor; está en manos de los infinitamente caprichosos dioses del fútbol. En lo que sí podemos confiar es que la brecha de calidad que hoy separa al Madrid y al Barça se reduzca, y que dará gusto, una vez más, ir al Bernabéu.