Yo digo Manuel Rosety

Los sonidos del silencio

Manuel Rosety
Redacción de AS
Actualizado a

El vestuario del Sporting tiene bien asimilada la nueva consigna de Preciado, en una cruzada a favor de los árbitros, que, en resumidas cuentas, es a favor de su equipo. El gremio arbitral es corporativista y, como dijo en su día Díaz Vega, todo un catedrático en el mundo del silbato, que ahora se mueve desde la alturas más invisibles, el que está en contra de su séquito lo acaba pagando. Preciado lo sabe. Lo padeció en su primera temporada en el banquillo gijonés, con una especie de persecución por manifestarse en las ruedas de prensa en contra de las injusticias. A Marcelino García también le costó un peaje en el aprendizaje de su carrera de técnico y hasta es posible que al Sporting le haya supuesto retrasar el logró de regresar a Primera División.Los rojiblancos ya saben que no pueden hablar ni en los entrenamientos. En las sesiones preparatorias se castigará cualquier reacción. El técnico cántabro es de los que considera que lo que pasa los jueves se repite los domingo. O sea, que el que protesta durante la semana, no será capaz de sujetarse en la jornada oficial. Esto puede aplicarse a todo tipo de entrenamientos. Decía un entrenador en la década de los años 90, cuando en el Sporting estaban Pier, Marcos Vales y Morales, tenía que jugar el italiano, porque era el que metía los goles en los ensayos de los jueves. Los domingos se repetía la historia. Lo de jugar en silencio está muy bien, pero también deberían aplicarse los chavales en ensayar como marcar goles y de tener una defensa más a tono con la Primera.

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