Una Copa Davis contrarreloj
Noticias relacionadas
Está siendo éste un fin de semana intenso. Coinciden en él dos acontecimientos extraordinarios como son la Davis y los Europeos de atletismo, salpicados además por la Copa de la Reina de baloncesto y un Ciudad Real-Kiel de balonmano que nos sacan de la monotonía. En el tenis no nos van mal las cosas después de una jornada que superó las ocho horas y media, lo cual no hay cuerpo que lo aguante. Prueba de ello es cómo comenzaron a vaciarse las gradas a media tarde; el público tampoco tenía claro que el partido de dobles se pudiera terminar por falta de luz, que todo el dinero que costó levantar la instalación no dio para poner unos focos. Pero, claro, eso suponía aumentar los costes y entonces adiós negocio.
Teníamos otro frente en el atletismo. Un somalí británico y un francés hijo de emigrantes marroquíes ganaron a España, que se aseguró el podio atacando a un etíope turco. Mal va el atletismo por este camino. Así empezó el baloncesto, con jugadores de mil nacionalidades, y la audiencia ha huido ante esta falta de identificación. Siguiendo con el atletismo, bien Natalia Rodríguez al atreverse a atacar a la armada rusa. Jugó a todo o nada y se llevó la plata. Hoy la cuenta seguirá, pero vamos a retroceder ocho años. Imposible alcanzar diez medallas. Y un apunte al Madrid-Joventut: el Madrid pudo ganar en autoestima, pero sus refuerzos siguen siendo escasos. El último en llegar, Winston, sólo suma 6 puntos en ya 43 minutos de juego.




