Los leones llegan con melena y rabo

Los leones llegan con melena y rabo

Llegó ayer el Athletic a Barcelona con la cabeza partida en dos. Le resulta muy complicado olvidarse de la Copa, porque el logro de una final un cuarto de siglo después está muy reciente y, sobre todo, porque en Bilbao hay un lío muy gordo con el tema de las entradas. No se hablaba de otra cosa ayer en la expedición encabezada por Macua, que fue recibida en la Ciudad Condal por 200 hinchas con vítores hacia Llorente, Gorka (era su cumpleaños) y Toquero, ese albañil del fútbol al que ahora quieren poner de lehendakari. Quizás por ello, Caparrós va a presentar varios cambios esta noche ante el tocado Barça, el más significativo el de Gurpegi como sombra de Etoo. Por cierto, que el de Andosilla fue el autor del gol que supuso el empate en la última visita fructífera al Camp Nou. El utrerano agradece más que sus ausencias la baja de Dani Alves, su ojito derecho. Por mucho que se haya recuperado Iniesta, su gran preocupación era el brasileño. Cree que así, conectará menos con Messi, a quien vigilará el gladiador Koikili. El menudo lateral, que borró del mapa el miércoles a Navas, salió con roja en su estreno en el coliseo azulgrana. Es de esperar que Undiano, fatal para los leones, no tire esta vez del carro de los de Guardiola. En la última visita bilbaína, 3-1 con penalti inventado sobre Henry y gol fantasma de Touré Yayá.

Es un partido trampa para ambos equipos. De entrada, no servirá como referencia de cara a la final de Copa. Si el Barça cree que el Athletic se arrodillará enseguida saciado de éxito y entregado por el cansancio, es que no ha mirado la clasificación rojiblanca ni conoce sus principales virtudes. Los leones reciben la próxima semana al Real Madrid y no quieren meterse en líos por abajo. Talento azulgrana al margen, Caparrós tiene futbolistas en estado de gracia: Yeste (habitual triunfador en el Camp Nou), Javi Martínez y el gran Llorente, que llega con muchísimas ganas a un estadio en el que ya ha marcado. Nadie espera a un Athletic sin melena ni rabo. Fíjense si la célebre frase de Del Nido ha calado tan hondo en Bilbao, que ayer se rumoreaba que había sustituido a Manolo Jiménez por Ángel Cristo.