Yo digo Manuel Rosety

La Primera exige cinco sentidos

Manuel Rosety
Redacción de AS
Actualizado a

El problema del Sporting como equipo se comenta en el vestuario y a algunos jugadores no les duelen prendas en reconocer que se perdió el espíritu que elevó al equipo de Preciado desde la última plaza hasta la mitad de la clasificación. El colchón de diez puntos que llegó a tener el conjunto gijonés no fue una casualidad, sino el producto de un trabajo y una forma de actuar. Los rojiblancos sorprendieron al Mallorca en la primera vuelta, antes de dar la campanada en Riazor, Mestalla y Montjuïc, con triunfos, pero con un fútbol ofensivo que causó sensación, hasta pensar que este Sporting iba a convertirse en el equipo revelación de la temporada. Sin embargo, el conjunto de Preciado dio un cambio radical, con imagen de inconsistente y temeroso, que lo acercó al descenso, posición en la que se metería si pierde en Pamplona. A nadie se le escapa que este Sporting es el equipo que subió de Segunda División, reforzado con jugadores de coste cero, también procedentes de la categoría de plata, con la excepción de Diego Camacho, que había estado casi inédito en Valladolid, tras ser descartado en el Levante. Es posible que la calidad de la mayoría de los rivales sea mejor. Por lo menos, es mucho más cara, pero en el fútbol no todo lo hace el dinero. El Sporting lo demostró en la primera vuelta. También ante el Sevilla, en su última visita a El Molinón, y con un jugador menos durante una hora de partido. El vestuario sabe que se perdió el espíritu de las victorias, el sentido de la agresividad, la concentración y algún valor más que no está en el mercado. Que no olviden que no utilizar esas armas puede significar el descenso de categoría.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados