Yo digo Raúl Romojaro

El Dakar ha saldado una deuda pendiente

Raúl Romojaro
Redacción de AS
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Dejando ya en el baúl de los recuerdos ingratos la retirada de Sainz, hoy es un día para estar felices con la segunda victoria en motos de Marc Coma, la tercera española en el Dakar tras la que consiguió Nani Roma, el precursor. Me alegra mucho por lo que representa para nuestro deporte del motor y también porque queda saldada la deuda que la carrera tenía con el catalán (la misma que ahora con Sainz). La gloria de 2007 debió ser suya y no de Despres, pero ya sabemos bien que la crueldad del Dakar puede llegar a extremos insospechados. El año pasado se quedó con las ganas, que eran muchas, por la suspensión, pero ahora ya tiene su consuelo con el éxito en esta edición tan especial, tan lejos de África pero no por ello menos dura.

Marc ha madurado significativamente en todo este tiempo, ha sabido gestionar la carrera de forma magistral y alejar los viejos fantasmas que seguro le han acosado en los últimos días de competición, cuando el objetivo estaba muy cerca pero parecía muy lejos. Porque ésta no es una competición de velocidad, es un desafío constante a los límites, humanos y mecánicos, en los que cualquier desfallecimiento, cualquier exceso, se paga con crudeza. Pero nada de eso entraba en los planes de Coma, sólo debía demostrar que era el mejor y que éste su segundo Dakar en realidad debería haber sido el tercero. Así que disfrutemos del momento y esperemos que su ambición no se quede aquí... sea sobre dos o sobre cuatro ruedas. Enhorabuena, campeón.

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