Yo digo Pedro P. San Martín

Lo fácil era destituir a Schuster...

Actualizado a

Noticias relacionadas

Una riña de familia a veces no viene nada mal. Ayer ocurrió en el Madrid: en el vestuario de Valdebebas y en el despacho oval del Bernabéu se soltaron las maledicencias contenidas desde hace semanas. Fue una mañana cruda, con voces en el vestuario, gestos retorcidos y muchas explicaciones ante Calderón y Mijatovic. Pues bien, si ahora todos se visten por los pies, han de cumplir el pacto de estado sellado ante el presidente con apretón de manos: un objetivo, salir del bache poniendo todos lo mejor de sí mismos. Incluso Schuster, de cuna introvertido, ha prometido reconducir su actitud después de que la plantilla y el club le hayan pedido que ponga los cinco sentidos en su trabajo.

Calderón y Mijatovic han optado por agarrar fuerte el timón y soportar esta zozobra para salvar la nave. Es una apuesta de riesgo, pero ya lo hizo el presidente con Capello y ganó la Liga. A veces lo facilón es destituir hasta al taquillero y lo difícil mantener la calma por encima de calentones razonables, y actuar con prudencia. Conceder otra oportunidad a Schuster es una decisión serena en vísperas de cerrar la clasificación para la Champions y con el Barça a dos puntos. Ahora el alemán debe responder y también los jugadores. Calderón ha decretado la paz aguantando el tipo y no ha sido fácil. Valladolid les espera.

Inicia sesión para seguir leyendo gratis

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados