La escuela sevillana y Sergio Ramos
La alegre escuela sevillana, últimamente está alicaída, grandes promesas se quedaron en jugadores normales y corrientes. Me acuerdo de José Mari, ahora en el Betis; de Reyes, gran promesa, que se ha quedado en eso, otro jugador de fútbol. Me dirán que tienen la cartera llena, y es verdad, pero no serán nunca las figuras que pudieron ser. Ramos es otro buen jugador de la escuela sevillana, que va recorriendo el camino de los otros dos: se irá a Italia o Gran Bretaña, volverá con la cartera llena y dará tumbos por distintos equipos para terminar en Sevilla. No lo hará como Gordillo, gran triunfador de esta escuela. Alguien debe decirle a Sergio que se centre en su trabajo y a su representante, su hermano, que se calle y le permita convertirse en la gran figura mundial que puede llegar a ser. Sergio debe escoger: o ser un jugador a nivel mundial o ser uno mas de los muchos ricos que hay en Sevilla.



