El balón romperá la carga emocional
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Es difícil que Cantabria pueda elegir mejor embajador que Manuel Preciado para reiterar las lindezas de su querido Santander. Y, por si fuera poco, Matabuena y Borja Enrique Ayesa, Neru, se suman a las recomendaciones para visitar la capital cántabra. Los tres serán más protagonistas esta tarde, en su regreso a El Sardinero, aunque también los gijoneses Juan Ramón López Muñiz y Juanjo vivirán un partido especial. El entrenador racinguista ya sabe lo que es jugar contra el Sporting de Gijón y empatar o ganar. Perder aún no lo conoce. Para su auxiliar también será la primera experiencia de ver enfrente al equipo que lo vio nacer. Serán unos prolegómenos con una carga emocional que se difuminará cuando al balón se le impulse el primer giro.
Es una pena que los problemas de aforo en los Campos de Sport impidan que la 'mareona' se desplace al completo a Santander. Lo notará el gremio de hostelería y también el fútbol, porque no podrá repetirse el ejemplo del estadio de Riazor, en cuyas gradas se congregaron 5.000 aficionados rojiblancos, muchos mezclados con la afición local, con un ejemplar clima de cordialidad. El problema del aforo de una mayoría de estadios aflora con aficiones como las del Sporting o del Racing, sobre todo en desplazamientos cercanos. La distancia actual entre Gijón y Santander es de 90 minutos. Lo que dura un partido. Sólo un millar de seguidores sportinguistas tienen un preciado boleto para ver el partido en directo. Engalanarán las gradas.




