Una charla genial entre amigos

Fue un encuentro delicioso, inolvidable e histórico para Óscar Ribot y para mí. Localizar a Gento cuesta. Además ahora que se ha estrenado como abuelo es más difícil pillarle, pero cuando le contamos el reportaje no puso pegas. La Galerna esperó a que llegara Robben. No se conocían. El primer apretón de manos fue en el despacho de Agustín Herrerín, el delegado del campo. "Te imaginaba más bajito", le dijo Gento. Segundos después parecía que se conocían de toda la vida. Cada vez que Gento abría la boca, a Robben se le transformaba el rostro para escuchar 'la palabra de Dios'. Dio gusto oírles hablar. "Seis Copas de Europa, uff ¡qué grande!", no paraba de repetir Robben, mientras le miraba alucinado. Pese a sus 75 años, Gento estaría dispuesto a volver a correr la banda izquierda y Robben se reía al escucharlo. Los dos hubieran formado una excelente dupla. Todos sabemos que Gento no hay más que uno y que nadie será como él, pero ojalá Robben honre con sus jugadas al mejor once de la historia...



