Entiendo las quejas de Sergio

Noticias relacionadas
Los que piensen que Sergio Ramos se desahogó en las páginas de AS para poner una cortina de humo sobre su bajo estado de forma es que no lo conocen. El multiusos de Camas se vio obligado a gritar "¡Basta ya!" en vista de que el actual dibujo de su equipo le obliga a ser Tarzán, Jane y Chita a la vez, dado que su banda es un mar abierto en el que casi nadie le echa un remo para ayudarle. La afición debe entender que el chaval siente una frustración que le ha borrado la sonrisa desde hace meses. Sólo pide más ayuda y cordura táctica. "Con Robben a la derecha me sentí mejor en los últimos minutos de Turín".
Estoy seguro de que este relato sincero del sevillano servirá para ayudarle a crecer. Se ha quitado un peso de encima y desde ahora va a rendir mejor. Además, confío plenamente en Schuster, un psicólogo inmejorable para los futbolistas. Él también decía en su época de jugador lo que pensaba y por eso sabrá manejar bien el asunto. Son dos toros bravos condenados a entenderse.



