Las razones por las cuales hay que ganar
Noticias relacionadas
Toca Osasuna, un equipo aguerrido, con un buen plantel, pero con una dinámica que casi lo lleva a Segunda en el tramo final de la pasada campaña. El inicio de los pamploneses, sin conocer aún la victoria, invita a la preocupación si tiramos de las estadísticas, pero con un análisis más profundo no puede verse a los navarros como un rival fácil para el Sporting, ni mucho menos. Si miramos los guarismos, otro dato significativo es que sólo recibió cuatro goles, uno más que el Villarreal, que en las primeras seis jornadas puede presumir de tener la mejor defensa de la que presume ser la mejor Liga del mundo. Si a ello sumamos la inyección de moral que provoca Camacho en el banquillo, parece que volvemos a tener otro de los grandes de visitante en El Molinón.
La repercusión de las goleadas de las primeras jornadas es algo pasado. Este Sporting es más solvente, como se vio ante el Villarreal y en Palma. Tiene mejores conceptos defensivos, es más disciplinado y solidario y aprovecha las aptitudes ofensivas de sus delanteros, quienes saben que cuando el rival tiene el balón toca ponerse la coraza, como los romanos de antaño, y empuñar la lanza para recuperar el balón lo más cerca del área rival. Si el Sporting repite actuaciones similares a las de los dos últimos partidos, las opciones de victoria son importantes. Ganar en casa es una asignatura pendiente que, en este caso, tendría un relevante valor anímico, por el efecto que tiene salir de la zona de descenso. Por eso es un triunfo necesario por muchas razones.




