La inflación llega al fútbol sala
Noticias relacionadas
España juega hoy su cuarto y último partido de la primera fase del Mundial de fútbol sala. Un Mundial que comenzó el 30 de septiembre y acabará el 19 de este mes. Veinte días de competición, casi tres semanas, no es que parezcan muchos, es que lo son. Veinte días no dura el Mundial de baloncesto ni el de balonmano, y eso que lo juegan más equipos y tienen un seguimiento mayor; el fútbol sala será un deporte que se juega muchísimo como entretenimiento pero que se ve poco como espectáculo. Que llegue la inflación al fútbol sala no le encuentro más beneficio que las mayores dietas que puedan cobrar los directivos. Deportivamente, en poco puede ganar el Mundial para que pase de celebrarse en quince días a veinte.
Sí, se hace sitio a más equipos y ahora en vez de dieciséis son veinte. Pero el fútbol sala no da en el mundo para que se enfrenten entre sí tantos equipos. Resultado: de las goleadas tipo 12-0 a Taiwán y 11-0 a Irán en el anterior Mundial hemos pasado a los 21-0 y 31-2 a las Islas Salomón, cuyo medio millón de habitantes se reparten por 990 islas de la Melanesia. Para jugar un partido más se aumenta en cinco días la competición. Antes eran ocho partidos en quince días y ahora son nueve en veinte. También se descansa más, pero me entra la duda de si este mayor descanso es necesario, aparte de para cobrar más dietas. El Mundial de balonmano, donde sí hay contacto y golpes, se resuelve con diez partidos en diecisiete días y nadie se queja.




